Conflicto Ambiental en Misiones 
La aplicación de un decreto ordenando la tala de 249 ejemplares de Araucarias protegidas, desencadenó un conflicto en la localidad de San Pedro(Misiones) entre autoridades, organizaciones ecologistas y vecinos afectados.
Pobladores
sin tierra ni trabajo se asentaron en los alrededores del pueblo de San Pedro,
comunidad de la selva misionera, limítrofe a Brasil construyendo sus
casas bajo araucarias, especies declaradas monumento natural e histórico.
En consecuencia, al ser modificado su hábitat, algunos árboles
se enfermaron y cayeron sobre las casas. En respuesta, el Gobierno local emitió
un decreto por el cual serían apeadas 249 araucarias nativas, bajo el
argumento de que hacían peligrar la vida y los bienes de los pobladores.
La medida genero la reacción y confrontación entre diversos actores
sociales: la Red de organizaciones ecologistas, autoridades locales, y pobladores
afectados.
Originalmente,
las araucarias estaban distribuidas en 210.000 has. Actualmente, y debido a
políticas forestales descontroladas, subsisten manchones aislados que
suman 800 has. Esta situación llevó a que en el año 1986
la Ley 2380 declarara los ejemplares Monumento Natural Provincial prohibiendo
su tala y la comercialización de su madera. Excepcionalmente, la ley
permite el apeo en los casos en que las araucarias signifiquen un peligro para
la seguridad de las personas o sus propiedades. Sin embargo, numerosas disposiciones
posteriores -reformes de ley, decretos del Gobernador y resoluciones de la Intendencia-
generaron confusión en la interpretación de los alcances de esta
excepción.
El pueblo
de San Pedro está situado al este de la Provincia a pocos km. del límite
con Brasil, en la zona donde aún se erigen estas especies. En los últimos
años ha ido creciendo el número de inmigrantes brasileros que
sin tierra ni trabajo se asientan en los alrededores del pueblo construyendo
sus casas bajo las araucarias.
En consecuencia,
al ser modificado su hábitat, algunos árboles se enfermaron y
cayeron sobre las casas. Esto generó que algunos vecinos, aduciendo riesgo
a sus vidas y propiedades, reclamaran que algunos ejemplares fueran apeados.
El Gobernador de la Provincia autorizó entonces, a través del
decreto Nº 402/99, el apeo de 249 araucarias que hacían peligrar
la integridad física de las personas e inmuebles.
Frente a esta
medida, las voces de las Red de Asociaciones Ecologistas (RAE) de la
Provincia se hicieron oír, denunciando en los medios que la medida adoptada
era ilegal y reclamando su suspensión y una urgente planificación
urbana del pueblo. Sostenían que una de las principales causas del conflicto
fue la anuencia de las autoridades municipales y provinciales, al permitir asentamientos
de personas en tierras donde habitan estos árboles, por lo que promovían
la inmediata iniciación de acciones contra los responsables. Asimismo,
advertían también sobre la posible existencia de negocios secretos
sobre el valor de la madera de los árboles a ser apeados y sobre apetencias
electorales y "compra de votos" de personas sin tierra.
Frente a este
conflicto, el Ministro de Ecología de la Provincia, decidió no
implementar el Decreto 402/99 - suscripto por él mismo-, y aceptar la
propuesta presentada por la FCD y la AMM, para llevar adelante
un procedimiento de Mediación.
Los mediadores trabajaron arduamente durante 4 meses para garantizar una representación
genuina de todos los sectores involucrados. Efectuaron entrevistas individuales
y grupales, diseñaron la convocatoria al procedimiento, facilitaron el
desarrollo de reuniones públicas y condujeron rondas de negociaciones
entre todos los participantes. Como resultado de este trabajo, los participantes
lograron llegar a un acuerdo que, entre otras medidas, resuelve que:
a) Se apearán
ejemplares muertos y enfermos irrecuperables que por su ubicación en
el área urbana hagan peligrar la integridad física de las personas
o sus bienes, comprometiéndose los vecinos a plantar cinco plantines
nuevos por cada araucaria apeada.
b) Se adoptarán
medidas para la conservación de araucarias sanas y enfermas recuperables.
c) La Provincia donará
la madera producto del apeo para ser utilizada en obras de bien público
en la ciudad de San Pedro.
d) Una Comisión
con representantes de todos los sectores participantes, llevará adelante
un proyecto de Planificación Urbana.
El acuerdo
incluye entre sus cláusulas algunas declaraciones que hacen al cambio
producido por los participantes en el desarrollo del procedimiento, marcando
un hito en la historia del pueblo y fue formalizado mediante Decreto Provincial
Nro 2198/99.
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